En la misma sede de esta edición, Argentina ganaba en las dos categorías. Los varones, de la mano de Emiliano Grillo que ya demostraba un talento especial que lo llevó a convertirse en uno de los jugadores de más proyección del golf mundial.

Cuando entre el 12 y 15 de octubre próximo se juegue el 30° Campeonato Sudamericano Prejuvenil será inevitable que vuelvan a nuestra memoria las caras de satisfacción, de felicidad, de aquellos tres chicos y tres chicas recibiendo las copas de la Federación Sudamericana de Golf.

Emiliano Grillo, Tomás Cocha y Leandro Marelli entre los varones; Victoria Tanco, Sofía Toccafondi y Jazmín Reina entre las mujeres, no olvidarán en sus vidas este especial momento de ganar en casa.

Y justamente Emiliano Grillo, actual N° 1 del golf profesional latinoamericano y uno de los 30 mejores jugadores del mundo, repitió esa sensación y justamente en Martindale: al año siguiente, formando un más que joven equipo, y con el secreto objetivo de no terminar cuartos, ganaron en esa cancha la Southern Cross Cup, al superar en los tres matches a los fuertes equipos de Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

Siete años más tarde, ya como profesional y en la misma sede, Emi otra vez alzó una copa, esta mucho más importante, más pesada: la del Abierto de la República. Y luego de eso ya no paró más.

Seguramente cuando muchos de estos 60 chicos y chicas de Sudamérica menores de 15 años se paren en el tee de salida del primer hoyo de Martindale, tendrán en su mente llegar a tener el éxito de Emiliano Grillo o el de Camilo Villegas quien también en su momento jugó en Martindale un Sudamericano Juvenil, quizás sin darse cuenta que a sus edades esto es solo un juego, un deporte, una manera de socializar y tener nuevos amigos, un camino para algo mucho más trascendental: la carrera de la vida misma…

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