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Aireación con sacabocados: el Timing lo es todo. Los riesgos de airear en momentos no tradicionales.

La aireación con sacabocados es una gran forma de rejuvenecer los greens, mejorar el estado a largo plazo del césped y mantener niveles adecuados de drenaje y oxígeno en el suelo. Una breve lista de beneficios asociados a la aireación con sacabocados incluye: modificación de la zona radicular, manejo del thatch, mejoramiento del intercambio gaseoso, mejor drenaje y desarrollo radicular, alivio en la compactación y alivio en la formación de capas en la zona radicular. Por Adam Moeller.

Hay momentos tradicionales para la aireación con sacabocados de los greens, pero los superintendentes y los encargados de golf comienzan antes y prolongan el momento ideal de la aireación con sacabocados respecto a las fechas tradicionales de las últimas décadas, esto se debe a la exigencia de condiciones impecables de juego a lo largo de toda la temporada. Este artículo se concentrará en los impactos agronómicos potenciales ocasionados por airear con sacabocados en períodos de tiempo no tradicionales.

Los golfistas se preocupan por las características de la superficie (es decir, suavidad, firmeza y consistencia) y generalmente son apáticos con respecto a la salud del césped y a los programas agronómicos coherentes… hasta tanto esto impacte en el juego de golf. La aireación con sacabocados, al margen de cuando se haga, es vista como una molestia por los golfistas debido a los trastornos que ocasiona a la superficie de juego. Las épocas tradicionales de aireación en la región Noreste de los EEUU son entre fines de abril y principios/mediados de mayo, y entre fines de agosto y principios de septiembre cada año. La aireación realizada durante los períodos de activo crecimiento del césped, con temperaturas moderadas asociadas con el final de la primavera y finales del verano/inicios del otoño, usualmente resultan en un tiempo corto de recuperación con daño mínimo al césped. Sin embargo, estos marcos de tiempo a menudo entran en conflicto con ocupados calendarios de golf y estimulan el disgusto/desagrado de los jugadores.

En Estados Unidos, en un intento por minimizar las quejas de los golfistas, algunos clubes están eligiendo fechas no tradicionales para airear los greens, como ser octubre, noviembre, diciembre, marzo y principios/mediados de agosto. Algunas pocas canchas han llegado al extremo de airear a media noche a fines de julio/principios de agosto (pleno verano) en un intento por maximizar la eficiencia, minimizar el tiempo de recuperación y reducir el estrés de las plantas causados por las altas temperaturas durante el día.

Los encargados de cancha pueden lograr la mejor opción al entender los riesgos asociados con la aireación en momentos no tradicionales.
Los patrones del tiempo y la temperatura del suelo tienen un gran efecto en la recuperación luego de la aireación y el topdressing con arena. Por ejemplo, la aireación realizada en marzo con temperaturas de suelo aún bajas, generalmente da como resultado un tiempo largo de recuperación debido a que el crecimiento es mínimo comparado con mediados/fines de mayo.

La aireación a fines de otoño, con el césped entrando en latencia o ya latente, implica orificios que permanecerán abiertos hasta tanto el césped retome el crecimiento luego de la primavera.

La actividad golfística puede ser leve desde octubre hasta abril (otoño-invierno), y por ende los orificios que permanecen abiertos durante ese tiempo pueden ser tolerables. Sin embargo, los greens con orificios abiertos por aireación durante esa época son proclives a la invasión del biotipo anual de Poa annua, lo cual es muy indeseable dada la baja tolerancia de la Poa al estrés biótico (enfermedades, insectos) y abiótico (temperaturas extremas, sequía, tráfico) respecto al bentgrass. También es más factible el daño por desecamiento, debido a que las coronas y raíces de las plantas están expuestas al aire en forma más directa, a pesar de haber cubierto los agujeros por completo con arena del topdressing. Los orificios que permanecen abiertos durante el invierno también favorecen el drenaje hacia la zona radicular, pero el perfil más profundo probablemente se congele, causando condiciones de saturación al inicio de la primavera.

Las aireaciones con sacabocados efectuadas a principios/mediados de agosto (febrero en el HS) son ventajosas debido a que las temperaturas del suelo son cálidas y el césped se recupera rápidamente. Sin embargo, la aireación durante tiempo caluroso puede causar graves daños mecánicos y estimular las enfermedades del césped que prosperan cuando la planta sufre estrés.

Obviamente, el tiempo es altamente variable, y en algunos años los greens pueden verse libre de daños, mientras que en otros años pueden dañarse. A menudo la memoria de los golfistas es muy selectiva cuando se trata de la aireación con sacabocados y la recuperación asociada a la misma. Por ejemplo, año tras año puede haber buen tiempo a mediados de agosto y el césped prospera, y al año siguiente el tiempo es malo y el césped se deteriora.

La molestia a los golfistas debe ser considerada, pero no debe dictaminar las prácticas agronómicas. El trastorno de la superficie asociado a la aireación con sacabocados no es bienvenido por los golfistas, al margen de cuando se la realice. Los riesgos más grandes asociados a la aireación fuera del momento “ideal” incluyen: 1) daño al césped por airear con tiempo estresante, 2) un extenso tiempo de recuperación de los orificios cuando el césped no está creciendo activamente, 3) una mayor probabilidad de invasión del biotipo anual de Poa annua, y 4) daño por desecamiento. Los problemas a corto plazo,incluyendo los daños mecánicos por airear con tiempo caluroso, son fáciles de identificar; pero asegurarse la disponibilidad de una fecha alternativa puede ser el único ajuste necesario para el programa de aireación con sacabocados. Los efectos a largo plazo por airear en momentos no tradicionales pueden ser menos evidentes para los golfistas, pero estos cambios pueden ser más problemáticos en general y necesitan ser considerados.

En algunos casos, los beneficios por evitar el trastorno al calendario de golf por airear en momentos no tradicionales, son excedidos por los riesgos potenciales. Es esencial la comunicación detallada sobre los riesgos inherentes a airear en momentos no tradicionales con quienes toman las decisiones sobre la cancha, especialmente cuando se planifique la aireación con sacabocados en los greens. Los momentos tradicionales, sin embargo, continúan brindando máximos beneficios agronómicos con mínima preocupación.

* ADAM MOELLER es un agrónomo de la Green Section de la Región Noreste.

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