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Bromuro de Metilo. ¿Existe una verdadera aletrnativa?

Información sobre fumigación que usted debe saber si esta considerando renovar los greens.

Desde hace ya algún tiempo se ha sabido que el estándar de la industria para la fumigación del suelo de los greens de las canchas de golf no estará disponible. El bromuro de metilo era la elección preferida debido a su amplio espectro de control de malezas, insectos, nemátodos y enfermedades, pero es muy probable que sea erradicado por la Ley de Aire Puro y el Protocolo de Montreal debido a que se lo identificó como una sustancia que afecta la capa de ozono.

Se espera que en breve la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. (EPA) expida una prohibición potencial sobre su uso y nosotros todavía debemos encontrar una alternativa adecuada… ¿o ya lo hicimos?

Una gran cantidad de investigación se ha llevado a cabo durante la ultima década para evaluar diversos productos y métodos de fumigación, si bien poco en torno a la industria del césped y de las canchas de golf. Dichos estudios incluyeron productos que actualmente están etiquetados para uso sobre el césped y otros que no lo están, productos combinados para obtener niveles adecuados de eficacia y métodos no químicos, tales como la desinfección solar y por vapor.

Este artículo hace referencia al uso de bromuro de metilo para la renovación de putting greens y no para su uso sobre los fairways o invernaderos. No intenta discernir o defender la disponibilidad del bromuro de metilo, como tampoco trata de validar la importancia de una fumigación efectiva para la renovación exitosa y a largo plazo de los putting greens. Más bien intenta que la información volcada en este artículo sirva como guía para las canchas de golf que actualmente o que pronto tengan que renovar sus greens. Para algunos, este articulo puede empujar los planes de renovación completa para llevarlos adelante mientras el bromuro de metilo todavía este disponible, mientras que para otros, los ayudará a identificar los factores a tener en cuenta al seleccionar una alternativa de fumigación en el futuro.

A continuación se ofrece un resumen de alternativas posibles al bromuro de metilo conjuntamente con detalles pertinentes a cada una de ellas. Las opciones están expuestas sin un orden específico.

Dazomet: (nombre comercial: Basamid) es un fumigante de suelo en forma granular con propiedades fungicidas, herbicidas y nematicidas. Debe incorporarse al suelo o aplicarse sobre la superficie del suelo y luego regar para hacerlo ingresar y activarlo. Cubrirlo con una lona es opcional y deberá tenerse en cuenta la forma de hacer llegar el agua por debajo de la misma. El dazomet ha sido utilizado en el pasado para renovar la superficie de césped, incluyendo fairways y greens. Estudios realizados en el 2000, 2001 y 2002 demostraron que es un buen candidato como alternativa al bromuro de metilo, dada su capacidad de suprimir la Poa Annua durante el “grow-in” de los greens de bentgrass (Landschoot & Park, 2004). No es tan eficaz en los céspedes de clima cálido, como la bermuda. Si bien el costo del dazomet es similar al del bromuro de metilo, logra resultados menos consistentes en los diferentes tipos de suelos y condiciones ambientales. Además, el producto se mueve con lluvias fuertes y resulta toxico para el césped circundante y la vida acuática. Puesto que su efecto residual es moderado en el suelo, la etiqueta recomienda un mínimo de 10 días antes de sembrar, dependiendo de la temperatura del suelo.

Metil yoduro: (nombre comercial: Midas) es el primer fumigante de suelo nuevo registrado por la EPA en mas de dos décadas. Los estudios realizados por otras industrias revelaron que es igual o más efectivo que el bromuro de metilo para controlar malezas, hongos propios de los suelos y nemátodos cuando se lo aplica en proporciones parecidas al bromuro de metilo. Se requieren de 10 a 14 días de espera antes de empezar a plantar. Las proporciones recomendadas para los lugares con césped son aproximadamente la mitad de las recomendadas para el bromuro de metilo, pero el metil yoduro cuesta considerablemente mas para ser igual de efectivo, por lo que el uso de metil yoduro puede no ser muy económico en algunos usos.

Dimetil disulfuro o DMDS: (nombre comercial Paladin) aparece como una alternativa adecuada al bromuro de metilo, considerando los resultados de estudios realizados fuera de la industria del césped. Su costo y eficacia son similares y puede compararse con el bromuro de metilo en el control de amplio espectro de nemátodos, patógenos y malezas. Si bien se tiene poca información sobre el DMDS, se están llevando a cabo estudios en la Universidad de la Florida (Unruh, comunicación personal). Se ha informado que el tiempo de espera antes de poder plantar es mayor al del bromuro de metilo. Además, comentan que luego de la aplicación queda un olor horroroso a sulfuro durante varios días, lo cual podría ser problemático en canchas de golf dentro de áreas residenciales. La etiqueta del DMDS apunta a áreas de producción de vegetales y otros cultivos de alimentos, con una disponibilidad potencial en los mercados de césped para 2009 o 2010.

Cloropicrina: (gas lacrimógeno) está registrado como un fumigante de amplio espectro que muestra un excelente control de hongos, pero muy poco control de malezas. Por esta razón, se lo usa comúnmente con el bromuro de metilo o 1,3 – D. Este producto se aplica ya sea por inyección en el suelo o por irrigación con goteo. Estas aplicaciones pueden cubrirse o no con una lona y la plantación puede realizarse siete días después de aplicado.

Dicloropropeno o 1,3-D: (nombre comercial Telone II) es un fumigante de suelo líquido pre-plantación registrado para utilizarse solamente en campos de producción comercial de césped para controlar los nemátodos y grillos topo. Cuando se lo utiliza en proporciones para atacar los nemátodos (9 a 18 galones por acre), existe un impacto limitado sobre los insectos que viven en el suelo y ninguno sobre las malezas y patógenos. Sólo en proporciones mayores o iguales a 35 galones por acre se pueden controlar eficazmente las malezas. Es por esto que debe ser combinado con otros fumigantes, tales como cloropicrina, para lograr un control de amplio espectro. 1,3-D se aplica utilizando surcos hechos por tractores que lo inyectan a 12 y hasta 18 pulgadas debajo de la superficie del suelo. Luego de la aplicación la superficie debe sellarse compactando la capa más alta de suelo, aplicando un sellador de agua o cubriéndola con lonas. La etiqueta sugiere una proporción de aplicación de 9 a 18 galones por acre y un período de espera de una semana por cada 10 galones aplicados por acre antes de plantar.

Metam sodio: (nombre comercial: Vapam, Sectagon) es un fumigante de suelo de amplio espectro registrado para ser utilizado en césped. Al igual que con dazomet, se requiere agua para activarlo y por ende su eficacia y expectativas para lograr resultados consistentes se pueden ver comprometidas si la temperatura y humedad del suelo no son las ideales. Dado su control esporádico y el período de espera de 14 a 21 días antes de sembrar, no resulta ideal para la renovación de putting greens.

La combinación de los productos nombrados anteriormente para lograr una mejor fumigación de amplio espectro es otra opción sensata para aquellos fumigantes que no son eficaces contra todas las plagas. Unruh & Brecke (2001) encontraron varias combinaciones que ofrecían un control de moderado a bueno de la mayoría de las plagas del césped, tales como cloropicrina/1,3-D, cloropicrina/dazomet, cloropicrina/metam sodio y 1,3-D/metam sodio. Para asegurarse de que no haya efectos tóxicos sobre plantines o brotes del césped en germinación, es preferible considerar el producto con el período de espera más largo.

Solarización del suelo: implica cubrir el suelo con un plástico transparente para que el calor derivado de la energía solar desinfecte al suelo con el tiempo. Dicho proceso requiere entre 6 a 8 semanas para exterminar la mayoría de los nemátodos y hongos. Debido a la falta de investigación, su eficacia sobre las malezas es desconocida y por ende, su valor en zonas plantadas con césped también lo es. Dado el tiempo requerido para esta opción, su uso en la mayoría de las canchas de golf es poco práctico si bien los campos de producción de césped son candidatos potenciales (Unruh, 1998).

Vapor o agua caliente: esta tecnología fue estudiada para el control de nemátodos, pero debido a la cantidad de agua y otras materias primas (gasoil) necesarias, esta opción no parece ser práctica, económica o ambientalmente coherente. Más aún, ofrece un control de enfermedades y maleza limitado (Unruh, 1998). El Dr. Unruh está evaluando actualmente en la Universidad de la Florida su potencial de uso sobre los putting greens a medida que se va avanzando sobre esta tecnología.

Otras alternativas incluyen las enmiendas del suelo tales como el compost (las grandes cantidades necesarias hacen de esta posibilidad algo poco práctico y económicamente irrealista), productos experimentales que aún no están registrados como fumigantes de suelo y, como alternativa a la fumigación en general, los herbicidas pre y post emergentes (Unruh, 1998).

Mirando hacia el futuro, se espera que la mayoría, sino todos, los fumigantes de suelo disponibles para la aplicación sobre céspedes vengan con distintos grados de restricciones (suponiendo que sigan estando disponibles para su uso sobre el césped) luego de volver a registrarse en la EPA. Una de dichas restricciones seguramente serán las zonas “buffer” que se extenderán entre un mínimo de 100 metros y hasta un cuarto de milla más allá de las áreas tratadas. Esto significaría que la fumigación de greens ubicados en barrios residenciales y comunidades urbanas donde la gente está cerca de la cancha podría requerir la evacuación de las viviendas por algún tiempo y/o cerrar negocios y colegios de la zona. Esto podría llegar a ser una propuesta más que desafiante, como mínimo. Con estas posibilidades incipientes, se están llevando a cabo estudios para minimizar la permeabilidad del gas a través de los plásticos y lonas colocadas para sellar las áreas fumigadas. La eficacia del producto debería mejorar para que se puedan utilizar proporciones menores y de esa manera achicar las zonas “buffer”.

Puesto que la aplicación de bromuro de metilo sobre el césped no entra dentro de la categoría de producción de alimentos, es poco probable que se continúe con su uso, y se lo elimine de las etiquetas. Incluso de permanecer en las mismas, se requerirán las zonas “buffer” anteriormente descritas además de otras medidas de seguridad. Hoy en día se puede adquirir bromuro de metilo para utilizarlo más adelante, pero esto también está restringido. Para ser más específicos, posiblemente el bromuro de metilo vuelva a registrarse con una nueva etiqueta a principios del 2010. Si se lo adquiere con la etiqueta actual, digamos en cualquier momento del 2009, podrá utilizarse dentro de los próximos 18 meses hasta tanto la nueva etiqueta sea emitida. Con una nueva etiqueta en el bromuro de metilo en febrero de 2010, por ejemplo, aquellos que lo compraron con anticipación podrán utilizarlo dentro de los siguientes 18 meses o hasta fines de agosto 2011. La legislación sobre el almacenamiento físico del bromuro de metilo entre el momento de su compra y de su aplicación no ha sido determinada aún.

Como habrán podido apreciar, existe una variedad de opciones de fumigación disponibles. Desafortunadamente, como descubrieron Unruh y Brecke (2001) luego de investigaciones extensivas, como también lo hicieron numerosos investigadores de una amplia gama de sectores de la agricultura, ninguna de las alternativas actuales parece reunir todo el criterio que lograba el bromuro de metilo, a saber: económico, eficacia constante y fácil de usar. Si bien algunos productos parecen ser tan o más eficaces que el bromuro de metilo a la hora de exterminar malezas, patógenos o nemátodos, éstos son caros o poco prácticos y, en algunos casos, no recomendados para su uso sobre césped. Otros, si bien más económicos o más fáciles de usar, no logran la misma eficacia. Algunos requieren un tipo de suelo o de condición ambiental específica, mientras que otros no son adecuados para uso en áreas residenciales o requieren de mucho tiempo de espera antes de que se pueda sembrar. Tal vez lo más desalentador es que el bromuro de metilo, cuando se lo aplica como un gas caliente, es el único fumigante de suelo que no requiere un importante cultivo del suelo. Esto significa que el método más simple y más fácil de reestablecer los greens con especies nuevas de césped también se perderá, ya que ninguno de los otros fumigantes, incluido el metil yoduro, pueden aplicarse de la misma manera.

La vida sin bromuro de metilo hará que las renovaciones exitosas de los greens sean un desafío mayor. La ciencia siempre ha servido como base para mejorar la química y técnica de los productos y, una vez más, debemos depender de la investigación e innovación para que nos muestren el camino. Por suerte, empieza a haber disponibilidad de productos y químicos más nuevos. En la actualidad contamos con el herbicida selectivo Velocity, el cual puede ser utilizado aproximadamente cuatro semanas luego de la germinación del bentgrass para controlar la invasión de poa annua durante la renovación de fairways. Este es un ejemplo de cómo un producto nuevo puede eliminar la presión cuando se trata de controlar la contaminación de la poa annua en el momento de sembrar y de ese modo reducir nuestra dependencia de la fumigación del suelo en pasturas de clima templado. En este momento en particular, Velocity no está indicado para ser utilizado sobre greens, pero tal vez pronto haya una opción disponible.

Si usted está considerando la renovación de un green en su cancha, tal vez valga la pena hacerlo más temprano que tarde. Y, si bien ningún proyecto debe ser apresurado, adelantar la fecha para asegurarse de que el bromuro de metilo esté disponible puede valer la pena. El éxito a largo plazo de sus greens puede depender de ello.

(RED’s) Decisiones de elegibilidad para que un fumigante pueda ser re-registrado puede encontrarse en http://epa.gov/oppsrrdl/registration/soil_fumigants/.

Simplemente indica si las plagas son controladas o no, pero no especifica el nivel de control logrado. Por ejemplo, el bromuro de metilo logra un control de las plagas nombradas de bueno a excelente, mientras que otros fumigantes pueden brindar un control de pobre a moderado de las mismas plagas.

Las malezas incluyen a las especies de hoja ancha, a las ciperáceas (Cyperus spp.) y las gramíneas como la Poa annua y las bermudas comunes y fuera de tipo (Cynodon spp.)

Por Ty McClellan

Publicado en Green Section Record, marzo-abril 2009

Ty McClellan es un agrónomo de la Región Mid-Continental de la Green Section. El ha estado investigando un sinnúmero de preguntas relacionadas con la fumigación en canchas de golf que actualmente están considerando una renovación de greens.

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