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Los Equipos de Corte…..¿son eternos?

por Ing. Ricardo Placci

Los comentarios que se describen a continuación, fueron expuestos en la XII Reunión de Agrónomos y Técnicos de Canchas de Golf, organizada por la A.A.G. en el Club Amancay de San Juan el pasado 15 de octubre de 1999 con el único propósito de acercar alguna ayuda a superintendentes y miembros de Comisiones en sus tareas habituales de mantenimiento. Como consecuencia del desarrollo industrial acontecido en nuestro siglo, y en especial el de la industria automotriz, se fijó en nosotros el habito de utilizar la abreviatura km/h, y otros temas inherentes a los automóviles, para agregarlos al modo de expresarnos en nuestras vidas cotidianas.

Incluso, muchas veces los automóviles y los km/h han sido asumidos en nuestro léxico, como si alguno de sus usos fuesen realizados hasta por nosotros mismos. Como por ejemplo: voy a 130 km/h, cambio los neumáticos cada 50.000 km, hago 200 km con 10 litros, voy a Mar del Plata en 4 horas, tengo tapizado de cuero, o me golpearon la puerta de la derecha. Es tal la costumbre de utilizar los km/hora como modo de medir, que nos resulta a veces difícil, acordarnos de otros parámetros que no sea ese, como podrían ser por ejemplo: las horas máquinas, hectáreas/hora, litros/hora, etc., que son usados habitualmente en otro tipo de equipos, como los agrícolas o máquinas industriales. Esta es una de las razones por las cuales no sabemos cuanto duran otras máquinas que no sea el automovil.

Cuantificar la vida útil de los equipos de corte de césped, puede resultar de utilidad a la hora de programar el equipamiento de clubes deportivos en general. Es por ello que deseo realizar una comparación simple, vinculándola al uso de nuestros automóviles, con el objeto de fijar un método de medición tanto de la vida útil de las máquinas de corte de césped como así también los periodos de mantenimiento. Para que nuestra memoria nos recuerde fácilmente esos periodos.

Los hombres de ventas nos informan sobre los términos de los servicios que debemos efectuar a nuestros automóviles u otras cosas que querramos comprar, pero ellos se cuidan de no hacer alusión a la vida útil de los elementos que han de vendernos. Pareciera que mencionar la duración de las cosas en el momento de la compra hiciese disminuir la ilusión de la misma. Así es que nos hemos enterado de la duración de las maquinas, a través de la propia experiencia en el uso de ellas. Dicho esto y volviendo al tema de
l automovil, podemos tomar dos ejemplos de acuerdo al tipo de motor (vehículos con motor diesel o vehículos con motor nafteros) donde su utilización nos ha permitido conocer por experiencias de años, que los primeros pueden llegar a una vida útil de aproximadamente 400.000 km y los segundos 200.000 km.

Esta magnitud se ha ido ampliando a través de los años, para llegar a esta cifra, a raíz del perfeccionamiento de los métodos de industrialización, la calidad de los lubricantes, los conocimientos en las reglas de mantenimiento, etc. y es de esperar que continúen haciéndolo en los venideros.

Ahora bien, si la velocidad de régimen (velocidad en la cual el motor brinda el máximo de potencia por un tiempo prolongado) en los motores diesel (+2.800 rpm) está en el orden de la mitad de los nafteros (+5.000 rpm), esto nos indicaría que en términos de revoluciones por minuto, ambos tipos de motores habrían realizado similar número de rpm al final de su vida útil.
¿Cómo podríamos medir las horas utilizadas para desarrollar esta longitud? Tendríamos que considerar un promedio de velocidad urbana de 60 km/h y 140 km/h para ruta abierta, y obtener entre ellas una media de 100 km/h.

Así que, en líneas generales, los vehículos o máquinas con motor diesel tienen una vida útil de 4.000 horas y de 2.000 horas para los a nafta. Esta duración ha hecho que muchos de sus componentes hayan sido diseñados y dimensionados para acompañar al motor en su desgaste.
En el caso de las máquinas de corte de césped, los neumáticos, los molinetes, muchos de los componentes de los sistemas hidráulicos e hidrostáticos, acumulen un desgaste acorde con la vida del motor.
Otro tema vinculado con las horas/máquina, son los servicios de mantenimien- to que se realizan a las mismas. Creo que si realizamos la misma comparación nos servirá de ayuda el ejemplo del automovil. En ellos los cambios de aceite se realizan cada + 5.000 km, quiere decir que a 100 km/h de promedio son 50 horas. Un cambio de filtro de aire entre 10.000 y 15.000 km, son 100 a 150 horas, un cambio de bujía a los 20.000 km son 200 horas.

Este comentario no significa que en un plazo de 2.000 a 4.000 hora las máquinas van a sufrir igual deterioro unas que otras. Solo significa la tendencia que en ese tiempo, probablemente, sea necesario reponer la unidad, o someterla a una reparación integral, la que en algunos casos su costo estará cercano al valor de reposición, y el tiempo de reparación será prolongado.
Cada sector definido en un campo de golf (fairways, lomas, tees, greens, bunkers, rough) tiene un requerimiento de equipos en horas, distinto uno del otro, es así que las máquinas necesarias en cada tarea, tienen un régimen de uso anual diferente. Las de corte de fairways autopropulsadas en el orden de las 700 horas/año. Las de greens triples 600 horas/año. Las de lomas triples autopropulsadas 400 horas/año. Los rastrillos de bunkers autopropulsados 300 horas/año. Las de greens manuales 600 horas/año.
Las inversiones se podrían realizar en forma escalonada, si tuviéramos en cuenta estos parámetros.

La mención de greeneras manuales me hizo recordar otro factor a tener en cuenta para este tipo de máquinas, cual es el hecho de que al ser conducidas a pie por su operador, estén limitadas al uso que por fatiga el operador soporta caminando.
El ritmo de paso de marcha es de +5 km/h y el ser humano no soporta más de 2 horas de marcha sin un descanso prolongado. Quiere decir que no ha de poder caminar más de 10 km diarios ininterrumpidamente.

Es lo que canina un golfista de mediano handicap para realizar 18 hoyos y un total de 90 golpes, al termino de los cuales desea pasar por la ducha y el hoyo 19.
Lo mismo ocurrirá a un operador de greenera manual, el que al caminar un mínimo de un kilometro en greens de 500 metros cuadrados de superficie (25 x 20 m) y 2 km en uno de 1.000 metros cuadrados (33×30 m), cada pasada tiene un ancho de 50 cm más el giro en las cabeceras. A lo que debemos agregar los trayectos de greens a greens, si es que no tiene vehículos de transporte que realicen esos tramos.
Estas distancias son el motivo por el cual se destinan 3 operarios y sus greneras para cortar 18 greens de golf, pues cada uno ha de caminar un promedio de 10 km para cubrir las distancias de 6 greens. Es curioso que dichas personas, luego de esta tarea, suelan ser solicitadas para desarrollar otras.
Es que se tiene en cuenta las horas y no las distancias, claro, como han caminado nada más que dos horas y la jornada de trabajo tiene 9, que podemos hacerles hacer las otras 7. La única opción son las máquinas autopropulsadas para conducir sentado, cualquiera sean ellas, ya que el operario evitará caminar el resto del día, las piernas no se lo permitirán.

Otro tema de preocupación es la planificación del consumo de combustible, muy preocupante para todos los Club. Para esto el cálculo es simple, cada hp de potencia a la velocidad de régimen, es de + 200 cm3/ hora. Un motor de 5 hp consumirá un litro/hora promedio. Uno de 40 hp, 8 litros/hora. Resta multiplicarlo por las horas por días, mes o año para obtener el consumo total correspondiente. Siempre ha de estar por debajo de esta cifra, ya que en ninguno de los casos las máquinas se utilizan a plena carga. El 70 al 80% será lo más aproximado.
Es habitual que no se lleven registros de consumo horario y de combustible de las máquinas, los operarios de cada una de ellas deberían colaborar en dicho registro.

El resto de los insumos que requieren las máquinas de corte de césped, como cuchillas inferiores, rodamientos y retenes, correas y cadenas, rectificado y destalonado de molinetes, esmeril y trabajos de reparaciones en terceros, son difíciles de cuantificar pero pueden estar en un promedio de entre U$S 1.000.- a 2.000.- mensuales, para una cancha de 18 hoyos de nivel medio.
Otro punto de interés es la falta de comunicación y movilidad de las personas que desarrollan tareas en un club de golf, la utilización de handdys y vehículos económicos es algo que no exige una gran erogación y reporta un enorme beneficio.

Es mi deseo que esto llegue a aquellos que como yo, vemos mucha televisión, y añoramos tener un Augusta National propio en nuestros respectivos clubs, sin tener en cuenta que allí reciben como donación todos los años equipos nuevos, cuentan con 130 personas para el mantenimiento cada una con un vehículo y disponen de un presupuesto casi ilimitado para lograr lo que tanto disfrutamos en la pantalla, único medio de poder hacerlo porque el ingreso allí es poco menos que imposible.
También para aquellos que como yo, exigimos una mayor dedicación y esmero en el desempeño de personas y máquinas sin tener en cuenta las limitaciones que las capacidades de trabajo de ambas puedan brindar a lo largo del día y de la vida útil de las mismas.
También para aquellos que al realizar un enorme esfuerzo en la adquisición de determinados equipos, creen haber solucionado el problema de por vida olvidando el periodo de renovación de la misma.

Para los que por alguna razón, no delegan en personas idóneas, la responsabilidad del control de las tareas enunciadas, haciendo que la función política de dirección se convierta en un tedio, no soportable por mucho tiempo, convirtiéndolo en algo desagradable y ocasionando algunas veces deterioro en las relaciones de las comisiones y con el personal.

Para los que por el entusiasmo inicial en el desempeño de su cargo, no logren dosificarlo correctamente dentro de su periodo, con miras a lograr que este sea aprovechable plenamente.
Para ayudar a que los Superintendentes, vayan interesándose en los temas específicos de maquinaria, ya que por ser un tema muy basto y complejo, en parte lo deleguen en el personal de taller, vale la pena recordar que todo el mantenimiento tiene que ver con máquinas en un campo de golf.

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