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Mantenimiento de Tees y greens de práctica

Por Harold F. Howard

Es probable que las zonas de práctica se utilicen en mayor medida que otras áreas de juego. En tales condiciones el mantenimiento de las mismas debe reflejar la calidad de tees y greens de la cancha

La popularidad del golf se incrementa año a año, y según las proyecciones, esta tendencia ha de continuar dentro de un futuro previsible. Ante esta situación la industria del golf ha respondido organizando el juego para poder atender al mayor número de golfistas, a la vez que se construyen y expanden nuevas canchas. Como resultado de su continuo uso, las canchas están expuestas a un mayor desgaste. Ello obliga a los superintendentes a cumplir con programas diarios para reparar los daños en los tees de salida, fairways y greens. Sin embargo, no suelen dedicar el mismo trabajo a los tees y greens de práctica que, a menudo, sufren mayor desgaste y para los cuales es necesario un mayor esfuerzo a fin de mantenerlos en los mismos estándares de calidad.

Considérese cuanto más se utilizan los tees de salida y greens de práctica si se comparan con el resto de la cancha. Por ejemplo, antes de comenzar la vuelta, los golfistas suelen practicar putting para poder apreciar la calidad de las superficies de la cancha. Es posible que también tiren un balde de pelotas desde el tee de práctica para calentamiento. Otros golfistas pueden practicar putting durante la hora del almuerzo o bien tirar un balde de pelotas luego de una jornada de trabajo. Además, después de una lluvia cuando la cancha aún permanece mojada, los golfistas suelen pasar la tarde en el tee de práctica. O en mañanas muy frías suelen practicar putting mientras desaparece la escarcha y el sol calienta.

Tales actividades no se limitan a las zonas de práctica en una cancha de golf. Una de las modas más recientes para los golfistas son los campos de práctica. Tales campos consisten en un driving range y un putting green. Para ser rentables, estas instalaciones deben brindar zonas de práctica de alta calidad a una numerosa clientela. De manera que asegurar que las gateras de césped y los greens estén en óptimas condiciones es muy importante.
Aún así, las zonas de práctica a menudo no reciben la atención que merecen. Ello no obstante, los superintendentes deben dedicarle tanta atención a las zonas de práctica como al resto de la cancha.

Mantenimiento de los tees de salida

Ya sea que se mantengan tees y greens de práctica, hay tres factores que determinan el éxito de los resultados obtenidos: Tamaño, manejo del tránsito y prácticas culturales.

Tamaño

Para los tees de práctica, especialmente quien los diseñe, debe compatibilizar su tamaño con el volumen anticipado de uso. Si el planificador del terreno subestima el uso en la faz de diseño, el mantenimiento será un problema frecuente. En un club privado, con una masa societaria limitada, un tee de práctica con 10 gateras probablemente supla adecuadamente la demanda, a la vez que se deja suficiente espacio entre golfistas. Por el contrario, la zona de práctica del tee para un gran número de usuarios debe ser lo suficientemente ancha para múltiples gateras y tener suficiente profundidad para permitir una frecuente rotación de los tees.

Manejo del tránsito

El césped en cada tee se deteriora rápidamente con su uso. Para permitir que las zonas deterioradas se recuperen, y brindarle a los jugadores una superficie de práctica de alta calidad, las posiciones de los tees deben ser rotadas diariamente. Por lo tanto deben establecerse posiciones al fondo del tee que, diariamente, deben ser corridas unos metros hacia adelante.
Después que los golfistas han usado toda la zona, deberían ubicarse los tees en su posición original y comenzar nuevamente con la rotación. En esta segunda rotación, sin embargo, podrían correrse las posiciones hacia un lado para que los golfistas no estén pegando en el mismo césped que en la primera rotación. Las zonas dañadas deben ser reparadas frecuentemente para que el césped esté jugable durante la próxima rotación.

Prácticas culturales

Las zonas de práctica exigen mucha atención. Por ejemplo, el gran número de divots que los jugadores cortan en el driving range, además de los tees rotos, se acumulan en la zona de práctica. De manera que los peones deben barrer diariamente para mantener la zona en buenas condiciones. También podrá necesitarse siembras por parches, rotación de posiciones y operaciones de limpieza, que llevan bastante tiempo y esfuerzo.

Debido a que los tees de práctica están sujetos a un tránsito intenso, la compactación del suelo suele incrementarse significativamente. La aireación soluciona este problema. Es muy probable que deban airearse los tees de práctica mucho más que los tees de la cancha. Por otra parte, la excesiva cicatrización puede convertir la superficie del tee de práctica áspera y desnivelada. Un topdressing pesado y frecuente en reiteradas aplicaciones puede suavizar la superficie.

A pesar de los mejores esfuerzos de mantenimiento, suelen existir ocasiones, tales como después de una lluvia fuerte o durante una resiembra, cuando la práctica en el driving range daña demasiado el césped. De manera que si la situación económica exige que el range opere, habría que instalar alfombras de goma permanentes para permitir la práctica en condiciones climáticas adversas.
Para reparar el césped en los tees de práctica, deben sembrarse los divots y zonas dañadas. Los superintendentes generalmente utilizan ryegrass debido a su rápida germinación, llenando cada corte de divots con una mezcla de semilla/arena. La arena retiene la humedad favoreciendo la germinación de las semillas a la vez que contribuye a la nivelación de la superficie. Para el césped de bermuda, dicho problema se soluciona llenando las marcas de los divots con arena solamente, ya que la bermuda adyacente crecerá en dicho espacio y regenerará el césped.

Además, se necesitará fertilizar y regar los tees de práctica en mayor medida que los tees de salida en la cancha con el fin de promover un rápido crecimiento y su posterior recuperación. Utilícese una fuente de nitrógeno soluble para promover un rápido crecimiento y también fertilizantes con altos porcentajes de fósforo para mejorar el crecimiento de las raíces y las plántulas. En establecimientos con varias zonas de tees de práctica o niveles, deben zonificarse los sistemas de riego para poder regar cada zona o nivel separadamente. Esto permite regar las zonas que se recuperan con una mayor cantidad de agua.

MANTENIMIENTO DE LOS GREENS DE PRÁCTICA

El objetivo del mantenimiento de los greens de práctica debería ser precisamente el de imitar la superficie de los greens en la cancha. Para lograrlo, habrá que utilizar el mismo diseño y los mismos materiales con que se construyeron todos los greens de la cancha. De esta forma, durante el precalentamiento, los golfistas podrán tener sensación de las condiciones de la superficie, tales como velocidad y caídas. No habiendo ejecutado el putting en una superficie de práctica que duplique las condiciones de la cancha podrá hacerle sentir al golfista que no está preparado para la vuelta.

La construcción original de estas zonas puede crear problemas. El no haber construido el green de práctica con los drenajes igual que el resto de la cancha puede resultarle imposible a los superintendentes crear las mismas condiciones de superficie que tienen los greens en la cancha. Si esto es lo que ocurre en su cancha, el agregar el drenaje correcto puede ayudarle para el establecimiento del césped aún con mucho tránsito y cortes bajos.

El green de práctica también está supeditado a mucho más tránsito que los greens de la cancha. Como ocurre con la zona de los tees de práctica, el tamaño es la clave para reducir el desgaste.
Un green de práctica típico tiene nueve posiciones de tazas. Por lo menos diariamente deberán rotarse estas posiciones para evitar un excesivo desgaste de las zonas de las tazas. Para asegurar consistencia, también se debería mantener el green de práctica bajo las mismas condiciones agronómicas que los greens de la cancha. Esto incluye utilizar el mismo equipo y procedimientos para cortar, fertilizar, corte vertical, aireación y control de pestes. Como excepción, podrá considerarse aliviar la compactación utilizando un aireador de inyección de agua. Este dispositivo tiene poco impacto sobre la condición de la superficie de juego.

Sin perjuicio de sus esfuerzos para mantener el césped en los greens de práctica, las condiciones tales como resiembras, fuertes lluvias o un uso excesivo, pueden exigir que se cierre el green de práctica para permitir que el césped se recupere. Si bien ello puede traer dificultades a la cancha, el cerrar la zona puede significar la única forma de prevenir que una mala situación empeore.
El superintendente proporciona tees y greens de práctica para uso de los golfistas. Si estas zonas están muy transitadas, debe significar un orgullo mantenerlas en óptimas condiciones. Ello puede lograrse con una buena planificación y dedicación.

Traducido por Gustavo Leguizamón. corregido por los Ings. Carlos Di Bella y Guillermo Busso.
Grounds Maintenance, Febrero 1994

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