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Gary Player, Vigencia pura

Gary Player, uno de los mejores jugadores de la historia, estuvo en nuestro país y visitó junto a Rolex la sede de la Asociación Argentina de Golf, entre otras actividades. El ganador de nueve Majors cautivó a chicos y grandes durante su estadía en nuestra tierra. Una nota exclusiva para la AAG por Marcos Virasoro.

A los 87 años el sudafricano Gary Player mantiene una vigencia sorprendente y continúa siendo un referente de nuestro deporte. Ahora, el ganador de nueve Majors y más de 150 títulos alrededor del mundo, lo hace fuera de la cancha donde se muestra como un embajador del deporte, con conceptos claros y una lucidez sorprendente. Fiel a su personalidad dinámica, Player continúa viajando alrededor del mundo compartiendo sus enseñanzas y regalando sus consejos.

Semanas atrás, el sudafricano realizó su quinta visita a nuestro país gracias a Rolex, empresa que tiene una asociación con nuestro deporte de más de 50 años y que está vinculada a Gary Player y a las más importantes figuras del golf y del deporte mundial. 

Entre las actividades de una agenda muy cargada, tuvo la posibilidad de conocer la nueva sede de la Asociación Argentina de Golf en Pilar.

No bien uno ingresa al nuevo edificio de la AAG, se encuentra a la izquierda con tres gigantografías de los campeones argentinos de Majors. Hablamos de Roberto De Vicenzo y de Ángel Cabrera, quienes posan con sus trofeos del Open Championship, del US Open y del Masters de frente a un muro donde se ven reflejados los nombres de todos los campeones de nuestro Abierto. 

Frente a ellos, Player se detiene y durante más de diez minutos recuerda con emoción a su amigo Roberto, maravillado por la historia de nuestros campeones. “Ustedes tienen una muy rica historia aquí, si uno mira el tablero de campeones del Abierto de Argentina es increíble. Pocos países tienen la historia de golf que tienen ustedes. Poca gente escuchó de Jimmy Demaret, él era un verdadero campeón, o de Lloyd Mangrum; yo conocí a muchos de los que aquí figuran y no puedo creer que hayan venido a jugar aquí, y que hayan ganado el Abierto de su país”, destaca Player con emocion y asombro, y continúa: “Además, ustedes tuvieron a un jugador como Roberto, que fue el máximo ganador alrededor del mundo; él era un gran hombre y un fantástico jugador.”

 El sudafricano que nació en Johannesburgo en 1935 y que compartió cientos de torneos con Roberto se emociona a la hora de hablar de él. “Roberto es uno de los mejores jugadores que vi en mi vida y no lo digo por estar en Argentina, siempre lo digo. Era un jugador que amaba el golf, que siempre estaba pensando en golf. Tenía una potencia increíble y no tengo dudas que si hubiera nacido en Estados Unidos sería mucho más reconocido de lo que lo es ahora. Eran tiempos muy distintos los que nos tocaron jugar a nosotros”, afirma el único jugador no estadounidense que ganó los cuatro Majors.

A la hora de hablar sobre la diferencia entre el golf de su época y el actual, Player no duda. “Es enorme, es un juego completamente diferente. Desde que nosotros arreglábamos los bunkers con el pie hasta que ahora todos tienen sus jets privados. Yo de Sudáfrica hasta Estados Unidos tardaba 40 horas, dormía en el piso del avión, tenía una familia grande y viajábamos con todos los chicos, con veinte valijas.

Además, ahora hay mucha plata en juego. A nosotros no nos importaba el dinero, ahora pareciera que se preocupan solo por eso. Nosotros queríamos jugar, competir y el dinero no era lo más importante, ahora parecería que es lo único que importa. Los jugadores de hoy no son mejores que los de aquella época. Si le das a Nicklaus, Palmer, Trevino, Watson, el equipamiento de hoy, creo que a los chicos de hoy no les sería fácil ganarles. Estoy feliz de haber jugado cuando jugué yo”. 

Player mantiene ese rol de embajador del golf y se preocupa por hacer crecer el deporte alrededor del mundo. Junto a Rolex, Player comparte un aprecio mutuo por la tradición y la precisión inquebrantable, siempre haciendo hincapié en la integridad, el respeto y la elegancia en el campo y fuera de él.

 Sin dudas, es una de las personalidades que más ha viajado por el planeta y en cada rincón señala que empezar a jugar al golf es una riqueza única que no muchos saben aprovechar.“En la mayoría de los deportes uno deja de competir a cierta edad por problemas físicos, yo tengo 87 y todavía soy competitivo, además es una puerta hacia el mundo, enormes oportunidades se presentan a quienes saben jugar al golf”, confiesa convencido el jugador que siempre viste de negro.  “Además, este es un deporte que se puede jugar para siempre, es un deporte que se puede jugar en todos los rincones del mundo, es un deporte que te ayuda en tu negocio y es un deporte que te enseña más de tu persona y de tu mente que cualquier otro en el mundo. Podés jugarlo con tu padre, con tu abuelo, con tu esposa, con tu hija, con alguien que no conoces y eso en otros deportes es imposible. Y también es un deporte solidario, que genera acciones de caridad por millones y millones de dólares en todo el mundo. No se puede comparar al golf con otros deportes”.

Gary Player cree que el deporte no puede crecer por arte de magia si no es bajo un plan organizado. “El golf para crecer tiene que tener campos públicos y lugares donde el deporte se conozca, los colegios deberían incentivarlo y las Asociaciones nacionales tiene que hacerle saber a las secretarías de deporte que el golf es un deporte maravilloso que hace que los chicos estén en contacto con la naturaleza, que les enseña acerca de su personalidad y en un país con una rica historia como este, está todo dado para que crezca mucho en los próximos años”. Y esa visión que tiene el sudafricano es la misma que comparte con Rolex, quien apoya el golf tanto profesional como al amateur buscando mantener los valores intrínsecos del deporte como la integridad, la tradición, la calidad, la fiabilidad y el espíritu de competencia. 

 A la hora de hablar de su carrera, aclara que los nueve Majors que ganó ( tres Open Championship, tres Masters, dos PGA Championship y un US Open ) fueron gracias a su experiencia personal, que al principio fue dolorosa, pero que finalmente lo hizo ser mejor jugador. “Tuve que luchar mucho desde chico, mi madre murió cuando yo tenía nueve años , tenía un hermano en la guerra, llegaba del colegio y no había nadie en mi casa y me tenía que cocinar mi propia comida, por eso me convertí en un campeón. Uno tiene que tener una adversidad, la presión es buena para uno, no se puede vivir sin la presión. La adversidad te hace fuerte. Cuando hacía un doble bogey era un desafío que tenía que superar como cuando era chico. La actitud es lo que hace a un campeón, no solo tirar miles de pelotas o pegarle fuerte. Hay muchos que creen que como su hijo le pega fuerte va a ser un campeón. Lo más importante es la actitud y luego estar bien físicamente y el putting”.  Su excelente forma física es otra de las marcas indelebles de Player, quien no comienza ninguno de sus días sin pasar por el gimnasio. “Yo era muy pequeño de chico, siempre lo fui y sin un buen físico no podía hacer nada, entonces sabía que allí podía encontrar una manera de emparejarme con los chicos más grandes. Y eso me dio también una constancia que me sirvió a futuro y además me permitió ser muy saludable tanto física como mentalmente para mantenerme como hasta ahora”. 

Gary Player, uno de los mejores jugadores de la historia, estuvo en nuestro país y visitó junto a Rolex la sede de la Asociación Argentina de Golf, entre otras actividades.

La charla recorrió también el camino de sus victorias en los Majors y The Open Championship es su campeonato preferido por los desafíos cambiantes que presenta. No obstante, le da el mismo valor a sus otras nueve victorias en los Majors del Champions Tour. “Soy el único que tiene el Grand Slam y todos los Majors del Senior Tour, solo la constancia y el trabajo de todos los días me permitió conseguirlo y le doy mucho mérito a eso”.A Gary Player, el golf moderno le divierte pero cree que los profesionales deberían ser más naturales y no confiar tanto en los coaches de turno. “Hay jugadores que luego de ganar Majors le piden consejos a un tipo que si lo pones a jugar en Augusta National no baja el 85.” Jordan Spieth está entre sus jugadores preferidos, por su actitud, mientras que Rory McIlroy es su swing favorito. 

Después de la charla con una de las leyendas del golf, el hombre de sombrero negro de ala ancha y andar elegante solicitó amablemente “hacer una pasada” por el Jockey Club. Allí jugó seis hoyos sorprendiendo a los socios, que sin saberlo con anticipación pudieron tener en vivo a una de las glorias del mundo del golf. “Tengo grandes recuerdos de este campo, aquí jugamos la Canadá Cup en 1962 y poder volver es un gran regalo que me da la vida”, dice Player, como si pocas hubieran sido sus alegrías en estos ochenta y tantos años de vida.

Su paso por la Argentina fue fugaz, pero con pocas horas en nuestra tierra Gary Player dejó su sello. Sus experiencias luego de una larga e intensa carrera llena de éxitos hacen que sentarse a escucharlo sea un todo lujo.  Un lujo que pudimos aprovechar.

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