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El ganador de la primera Copa del Abierto

Marcos Churio se quedó con la primera copa del Abierto de la Repúbica, hoy conocido como el VISA Open de Argentina presentado por Macro. Fue en 1926, año de la fundación de la AAG.

En principio, el campeonato que inició en 1905 se disputaba solamente por el honor del título y por  un monto reducido de dinero para los profesionales. La Copa del Abierto Argentino fue donada en 1926 por el Dr. Mariano Demaria Sala, cuando fue fundada la Asociación Argentina de Golf, entidad que a partir de ese entonces tomó a su cargo la realización del campeonato. 

Ese año, Marcos Churio marcó conquistó por primera vez la copa con 294 golpes en la cancha del GC Argentino. Churio había ganado en ese mismo año el Gran Premio Golf Club Argentino (que equivalía al Campeonato de Profesionales). Era una figura nueva que irrumpía en el ambiente profesional para convertirse en el más serio rival de José Jurado y Andrés Pérez, y completando a la vez con ellos, el terceto que dominó  el Abierto durante más de una  década. 

Después de su triunfo en el Campeonato Abierto de Montevideo de 1926 Marcos Churio llegó al Golf Club Argentino “pletórico de moral” según la expresión de J. A. Anderson, primer historiador del golf argentino. En su cancha de Palermo se jugaba el Abierto Nacional, que aún se llamaba del Río de la Plata dado que el Campeonato del Uruguay no se instituyó hasta 1933. 

En la vuelta inicial, el tiempo no parecía querer acompañar a los jugadores, que veían como el cielo no paraba de descargar agua. Churio Hizo 42 golpes en los primeros nueve hoyos y en los siguientes tuvo que embocar un difícil putt barranca abajo desde dos metros para no hacer 80 y terminar con 37 golpes para un total de 79. 

Por la tarde, cuando la lluvia ya había cesado, hizo 73 y 152 en el total de los 36 hoyos. Empataba el segundo puesto con José Jurado. Punteros con dos golpes menos estaban Andrés Pérez y Lágrima González. En la tercera vuelta, desarrollada bajo un sol brillante, registró un 67 (34 – 33), logrando una triple hazaña: 1) estableció el récord de la cancha de Palermo, 2) era la primera vez que se registraba en la historia del Campeonato Abierto un score de 67, y 3) quedó puntero en solitario con amplia ventaja sobre sus rivales que habían superado holgadamente los 70 golpes. Lágrima González era el único que podía disputarle el título y fue segundo con 297 golpes.

Marcos Churio fue el primer jugador de su generación de los llamados “de escuela”, pues tanto, Andrés Pérez como José Jurado o Lágrima González, fueron jugadores innatos que aprendieron “viendo jugar”. Por este motivo, en 1926, la revista “Golf y Criquet” lo señaló como el “más genuino representante del golf argentino, pues no solo se formó como jugador en nuestras canchas, sino que también tuvo como maestros a jugadores de nuestro país, y no como otros buenos aficionados o profesionales que fueron introducidos en los secretos del deporte por extranjeros”.

Su maestro fue Pedro Churio, su hermano mayor. Pedro le enseñó a pegar derecho, a no pensar tanto en enviar la pelota lo más lejos posible como en ubicarla en el centro del fairway; le inculcó realizar un swing completo y equilibrado desde el backswing hasta el finish. Lo llamaban “la máquina del golf”, por ser el jugador más sólido, uniforme y normal entre todos los profesionales de aquella época. 

Ocho años después, Marcos volvió a ganar el Abierto, en la misma cancha, estableciendo entonces un score récord de 285 golpes. “Esperé casi una década para volver a ganar el Abierto… y con susto”, dijo en el green del hoyo 18 cuando ya era el rotundo ganador con tres golpes de diferencia sobre Enrique Bertolino. Su acostumbrada regularidad, que le costó mucho alcanzar, pero que después manifestó en todo momento, respaldada por un juego simple y seguro, le permitieron cumplir en 33 golpes, las cuatro idas del campeonato y al cabo de la última ubicarse a la vanguardia. En 1943, Churio ganó su tercer Abierto con un score final de 288, sin embargo, uno de los momentos claves de su carrera fue en su primer campeonato, donde se adjudicó la primera Copa.

Archivo AAG. Investigación Claudia Mazzuco.

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